El malestar post-esfuerzo (Post-Exertional Malaise o PEM)

Muchos pacientes con cuadros diversos (fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, EM, post-COVID, etc.) que se quejan de déficit neurocognitivos y que normalmente presentan un cuadro que denomino Síndrome por Déficit de los Sistemas Neurocognitivos (SDSIN) se quejan de que cualquier esfuerzo les puede provocar estar “anulados” durante horas y días, y no sólo de manera inmediata sino incluso de forma retardada.

Qué es el Post-Exertional Malaise

En el artículo de Jason et al. (2015) que he traducido como “Problemas en la definición del malestar post-esfuerzo” se intenta centrar la definición, lo cual se torna muy difícil.

Los criterios clínicos consensuados (definidos principalmente por el Institute of Medicine [IOM/NAM, 2015] y los Consensos Internacionales [ICC, 2011]) establecen las siguientes características diagnósticas:

  • Desproporción con el esfuerzo desencadenante
    • Empeoramiento agudo y multisistémico tras realizar actividades físicas, cognitivas, sensoriales o emocionales que antes del cuadro eran normales o triviales (ej. una conversación larga, leer un documento técnico, una caminata corta, una discusión).
    • La respuesta no es simplemente fatiga o “agujetas”, sino un colapso global del funcionamiento corporal.
  • Inicio diferido o retrasado
    • El empeoramiento no siempre ocurre de forma inmediata. Con frecuencia el paciente puede completar la actividad sin notar el impacto en el momento.
    • El inicio típico del colapso ocurre entre 12 y 48 horas después del esfuerzo (con una media frecuente alrededor de las 24 horas).
  • Empeoramiento de síntomas multisistémicos (no solo cansancio). Durante un episodio de PEM (crash o colapso), se reactivan o intensifican múltiples dominios sintomáticos:
    • Neurocognitivos: Aumento severo de la niebla mental (brain fog), lentitud en el procesamiento, dificultad para encontrar palabras, problemas de memoria de trabajo.
    • Neurológicos y sensoriales: Hipersensibilidad al sonido (hiperacusia), a la luz (fotofobia), debilidad muscular profunda o sensación de “parálisis” en extremidades, mareo ortostático.
    • Inmunológicos/inflamatorios: Sensación de “cuadro pseudogripal” (flu-like symptoms), ganglios linfáticos sensibles o inflamados, dolor de garganta, febrícula o desregulación de la temperatura corporal.
    • Dolor generalizado: Mialgias profundas, artralgias migratorias, cefaleas de nueva aparición o empeoradas.
    • Autonómicos/sueño: Taquicardia o palpitaciones ante mínimos cambios de postura, sueño fragmentado y completamente no reparador (sensación de despertar peor de lo que se acostó).
  • Tiempo de recuperación prolongado
    • En una persona sana, la fatiga tras un esfuerzo cede con el descanso habitual nocturno o en 24 horas.
    • En el PEM, la recuperación de la línea base requiere más de 24 horas, prolongándose típicamente durante días, semanas o incluso meses si se acumulan sobreesfuerzos consecutivos.
  • Reducción sustancial de la capacidad funcional
    • No responde al descanso pasivo inmediato: dormir o tumbarse en cama no revierte de inmediato los síntomas.
    • Existe una reducción cuantificable en la tolerancia funcional respecto al nivel previo al esfuerzo.

Muchas personas confunden la “fatiga común” y el PEM, pero hay diferencias clave (Fátiga vs PEM):

  • Relación con el esfuerzo. Proporcional a la intensidad realizada vs desproporcionada; un esfuerzo mínimo causa colapso.
  • Momento de aparición. Durante o inmediatamente tras la actividad vs Típicamente diferido (12 a 48 horas después).
  • Naturaleza del síntoma. Cansancio, pesadez muscular vs Afectación multisistémica (cognitiva, inmune, autonómica, dolor).
  • Tiempo de recuperación. Horas o tras un descanso reparador vs Días, semanas o meses.
  • Efecto del ejercicio. Mejora el ánimo y la energía vs Empeora el cuadro y degrada la capacidad basal.
Concluyendo

El Post-Exertional Malaise o PEM es una realidad que vemos mucho en algunos cuadros neurológicos y psiquiátricos, que muchas veces son tomados por “falsos” o “simulatorios” pero que son cuadros de trastornos funcionales en los que aún no se conocen las causas neurobiológicas.

El tratamiento no es bueno, salvo que el cuadro clínico sea transitorio, como suele ocurrir en el Exhaustion Disorder, pero la recuperación es a largo plazo y nunca a corto plazo.

Salir de la versión móvil