Ahora que finalizamos el año

Ahora que finalizamos el año, otro año, no dejo de recordar el recorrido que hemos hecho en ineuro. Ya llevamos, desde la creación de ineuro, 11 años de funcionamiento. Desde 2010 han pasado muchas cosas. En el plano profesional hemos realizado ya cientos de formaciones entre másteres, diplomas de especialización, talleres, seminarios… Clínicamente hemos atendido a miles de pacientes con diferentes enfermedades neurológicas: trastornos del neurodesarrollo, daño cerebral adquirido (sobrevenido o no), cuadros neurodegenerativos… En investigación e innovación hemos participado junto al Hospital Universitario Virgen del Rocío, por ejemplo, en varias investigaciones (Duchenne, grinpatías, paraparesias espásticas…) y hemos creado pruebas neurocognitivas que hemos comenzado a vender (FEX, TDP, ENMDEM…). Hemos creado la NeuroBase, única base de datos de Neurorrehabilitación, junto a la empresa Elia®.

Desde un punto de vista estructural hemos adquirido diferentes herramientas para la Neurorrehabilitación como la Lokomat o la EMT o aparatos para la Neurofisiología Clínica y la realización tanto de pruebas como de monitorización intraoperatoria.

Tenemos más centros: ineuro Central, ineuro Aljarafe, ineuro kRANIO, ineuro Nervión, ineuro Pilas (todos estos en la provincia de Sevilla), ineuro Uruguay (en San Carlos, Uruguay) así como ineuro Mérida (en el Yucatán, en México, todavía en proyecto). Tenemos hasta un restaurante (Gastrobar Accúmbens).

Acabamos de ganar una licitación para atender a pacientes con Daño Cerebral. También para dar servicio a niños con trastornos del neurodesarrollo de 0 a 6 años. Hemos firmado contratos con diferentes entidades para la realización de pruebas, creación de sinergias, convenios de colaboración, etc.

Hemos hecho muchas cosas. Sí, sin duda. Esto tiene la importancia que tiene, que no es mucha. La importancia real está en las personas y cómo las personas pueden aportar y tirar de un carro como grupo. Esto es lo importante.

El grupo que inició ineuro, el grupo que llevó a cabo el know-how de ineuro y lo potenció, el grupo que no quería más que realizar bien su labor para dar un servicio clínico de calidad, ético, científico, fue un equipo que encabezaron Ana Gloria Plaza, Valeria Olivares, Amelia Machuca, neuropsicólogas; Rocío Muñoz y Juan Rojas, neurofisioterapeutas; y Beatriz Martos, neuroterapeuta ocupacional. Posteriormente han pasado muchos grandes profesionales por aquí: unos se quedaron; otros se fueron. Dentro de los que se fueron están, entre otros, Adrián Vizcaíno y Elena García, neuroterapeutas ocupacionales; o Andrea González y Ángeles Guitart, neuropsicólogas. Todos los que estuvieron y se fueron son magníficos profesionales y están realizando, en su lugar actual de trabajo, una labor excelente. Ellos también son ineuro.

Y de los que llegaron y se quedaron están, entre otros, Alba Ganivet y Maite Díaz, neuropsicólogas; Juan Barea, psicólogo general sanitario; Covadonga Palma e Isabel Ruiz, neurofisioterapeutas; Alicia Tornero y Esperanza Rodríguez, neuroterapeutas ocupacionales; Andrea García, Irene Alonso y Belén Muñoz, neurologopedas; Juanan Romero, entrenador físico; Antonio Anguas, limpieza y mantenimiento; Jesús Milán e Inma González, neurofisiólogos clínicos. Y sin contar a los profesionales de Málaga, liderados por María José Bermúdez,  Raquel Blanco y Trinidad Cosano, neurologopedas; así como por los profesionales de Uruguay, liderados por Antonio Lustemberg, pediatra y experto en Neurodesarrollo y Neuropsicología.

Y en formación clínica de Neuropsicología tenemos a las psicólogas Esperanza Ruiz y Cristina Ibarrondo.

El equipo humano es lo único importante. Y nuestro equipo es, ahora, un equipo no sólo cohesionado sino de gran capacidad humana y profesional. El trabajo se hace fácil, la coordinación también. Hemos aprendido los unos de los otros y la comunicación se hace fluida porque así lo queremos y porque hay un trabajo diario para que nada se desvirtue, para que no perdamos el norte, el know-how.

Sin este equipo, sin cada uno de ellos, no sería posible lo que ahora es posible e ineuro no estaría donde está.

Y lo que verdaderamente ilusiona es el que gracias a todos podemos dar un servicio de calidad, ético, científico, a muchos pacientes neurológicos, SIEMPRE DE MANERA INDIVIDUAL (nada de hacer grupos «de tratamiento» -es un decir-, es decir, lo que llamo los McDonald´s de la Neurorrehabilitación). Esto es lo que verdaderamente nos mueve.

Los que estamos en la dirección, los socios de ineuro, no vamos a parar de construir para que cada vez nuestros profesionales y pacientes estén mejor, para que los centros sean más «amables» con el ser humano, donde haya humanidad, con espacios alegres, con luz, con detalles propios de ineuro, para que las cosas sean más fáciles.

No sé qué pasará este año. No sé nada, obviamente. Quién sabe lo que pasará. Pero hay algo que sí sé: este equipo sí, así que otro años sí.

PABLO DUQUE. CEO



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