La EMT produce una mejora significativa de los síntomas motores en Parkinson

Como bien sabemos, la Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) se está abriendo camino fuertemente en el campo de la neurorrehabilitación. No sólo por su uso diagnóstico, sino también por su uso terapéutico.  La Enfermedad de Parkinson, por su parte, es uno de los trastornos que más puede beneficiarse de esta técnica.

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente. La pérdida de neuronas dopaminérgicas de la vía nigroestriada es uno de los mecanismos de la disfunción motora que ocasiona.

La EMT repetitiva, por su parte es una terapia segura y no invasiva ni dolorosa. Su uso modula la excitabilidad cortical. Tradicionalmente se empleaba en el tratamiento de enfermedades neurológicas y psiquiátricas, como el Alzheimer, los ictus o la depresión. La EMT puede ser de alta o baja frecuencia, según el objetivo que se quiera conseguir con ella. La alta frecuencia incrementa la excitabilidad cortical mientras que la baja la disminuye.

El estudio

En esta ocasión presentamos un reciente metaanálisis, dada la cantidad de estudios que respaldan la efectividad de la EMT. En concreto, hablaremos de su efectividad en pacientes con Enfermedad de Parkinson. Es importante destacar que los efectos terapéuticos de esta Estimulación son dependientes de diversas variables. Algunas de ellas son: la región en que se aplique, la frecuencia de la estimulación y los pulsos administrados.

El objetivo de este estudio es delimitar los parámetros que producen los efectos terapéuticos óptimos en los pacientes que hemos comentado. Además, la calidad metodológica del estudio ha sido revisada por expertos externos. Se busca determinar el tamaño del efecto, con un 95% de intervalo de confianza. Un total de 1349 estudios fueron examinados, aunque 23 fueron incluidos finalmente. De estos estudios, un total de once analizaban los posibles efectos adversos de la EMT. Es interesante destacar que no encontraron efectos adversos, mas allá de algún dolor de cabeza puntual en algunos pacientes.

Los resultados arrojados indican una mejora significativa en los síntomas motores en la totalidad de estudios utilizados. Aparentemente, la EMT de alta frecuencia da mejores resultados que la de baja frecuencia para los síntomas motores. También, una estimulación bilateral aporta un mayor impacto que si se aplica únicamente en un hemisferio. Asimismo, se consiguen mejores efectos si se realizan múltiples sesiones frente a una única sesión. Analizando el efecto a largo plazo se puede ver que con EMT se mejora frente a un tratamiento farmacológico exclusivamente.

¿Qué mejoras podemos ver en Parkinson?

Una estimulación sobre el área motora primaria de forma bileral produce unos efectos óptimos a nivel motor. También se ve mejora si se aplica en el área motora suplementaria, aunque menor. Como decíamos, tanto una alta como una baja frecuencia producen efectos significativos. Sin embargo, la alta frecuencia produce un efecto significativamente mayor. La EMT produce una mejora de larga duración, que no se ve afectada en ningún caso por los efectos de la medicación.

Finalmente los autores concluyen aportando los parámetros que producen la mejor eficacia. EMT de alta frecuencia sobre M1 en ambos hemisferios produce los mejores efectos. También afirman que entre 18.000 y 20.000 pulsos está la frecuencia que produce una mayor mejoría.

Enlace

Para acceder al artículo completo, pinche aquí.



Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.